Descifrando epígrafes romanos I: Estatus socio-jurídico.

Agosto 12, 2015 Escrito por: Tablilla De Cera - 5 comentarios

En este artículo del mes de Agosto vamos a llevar a cabo una clase práctica sobre epigrafía. Definimos un epígrafe como cualquier texto inscrito en un soporte duro como piedra o metal, por ejemplo la inscripción de una estatua, el epitafio de una tumba o una ley escrita en una placa de bronce. La epigrafía es inherente a cualquier época humana pero nos vamos a centrar en el marco del mundo romano antes de la aparición del cristianismo. Y como el tema es muy complejo y hay muchas variables a tener en cuenta, vamos a centrarnos en la organización más básica de una persona: su familia inmediata y su comunidad a nivel social y jurídico. Más adelante volveremos para complicar el tema con cargos políticos, religiosos o militares, problemas a la hora de interpretar, honores concedidos y curiosidades que aparecen de vez en cuando. Como la finalidad es que no pasemos de largo la próxima vez que veamos una inscripción en un monumento, voy a obviar cualquier tema relativo al latín o a la normativa y signos que utilizamos para transcribir y analizar. No obstante, si tenéis cualquier duda o comentario os animo a ampliar el tema en los comentarios de la entrada. Comenzamos:

Si generalizamos podríamos decir que los romanos eran los burócratas del mundo antiguo. La organización estatal, jurídica y social era clave y ha llegado a nuestros días de tal forma que salvo variaciones en el tiempo (como las funciones de un Pretor) o problemas puntuales (veremos algunos en estos párrafos), podemos reconstruir la sociedad romana a través de sus epígrafes.

Por el nombre de una persona inscrito en una piedra podemos deducir la posición social o jurídica del individuo. Roma se organizaba mediante 5 clases jurídicas básicas, cada una con unos derechos y deberes (económicos, judiciales o sociales) diferentes.

  1. Ciudadanos Romanos.
  2. Peregrinos.
  3. Ciudadanos Latinos.
  4. Esclavos.
  5. Libertos.

• Ciudadano Romano.
La condición socio-jurídica más prestigiosa y con más beneficios del mundo romano. Los ciudadanos romanos son los nacidos de padres romanos, libertos de un romano, o los que han obtenido la ciudadanía por promoción de su comunidad o por haber desempeñado alguna magistratura en su comunidad. Sin embargo nacer en Roma o en cualquier colonia o municipio romano no significaba ser ciudadano romano.

De Hispania Epigraphica nº de registro 4479

El nombre completo de un romano varón se construye de la siguiente forma:
PREAENOMEN + NOMEN + FILIACIÓN + TRIBU + COGNOMEN
Titus Flavius, Titi Filius, Papiria, Proculus. Annorum XX. Pius in suis. H.S.E.
Tito Flavio Próculo, hijo de Tito, de la tribu Papiria. A los 20 años. Querído por los suyos. Aquí yace.

Ficha del epígrafe nº4479

Salvando las distancias y haciendo una comparación muy genérica, el praenomen sería similar a nuestro nombre, el nomen correspondería a nuestro apellido y el cognomen correspondería a un apodo o rasgo familiar.  Generalmente se solía llamar a las personas por el nomen, aunque en círculos íntimos se usaba el praenomen. El cognomen durante época republicana solo se usa entre las familias más prestigiosas formando el llamado tría-nómina, así por ejemplo Cayo Julio César tiene tria-nómina por pertenecer a una de las familias con más prestigio de Roma. Sin embargo Cayo Mario proveniente de una familia de empresarios de minas enriquecidos, carece de cognomen y tiene dua-nomina. Durante el Imperio el tría-nómina se generaliza para todas las capas de la sociedad romana.
La filiación señala el praenomen del padre y es un rasgo característico de las sociedades antiguas; quien no tiene filiación, es liberto o esclavo. Como los praenomen en Roma eran muy reducidos (existían unos 40, 17 de los cuales representaban más del 90% del total) y los nomen más conocidos pertenecen a familias importantes, es normal encontrar dinastías enteras con el mismo tria-nómina, sobretodo en el caso de los primogénitos, tan sólo distinguibles por su vida pública.
Por último la tribu es el verdadero rasgo que nos indica que el personaje es romano con todas las de la ley. Si tiene tría nómina puede ser romano, si tiene tría o duo-nómina y filiación, puede ser romano, pero si tiene tribu ES romano. Las tribus corresponden a las 35 tribus de Roma, todo ciudadano romano estaba inscrito en una de las tribus, era la manera de censar a la población. Nuestro protagonista pertenece a la tribu Papiria, una tribu rústica y muy antigua.
Por lo demás, el oferente de la estela mandó gravar una de las fórmulas funerarias más usuales “hic situs est” (aquí yace), que suele aparecer abreviada como H.S.E. La fórmula “pius in suis” (querido por los suyos) es menos habitual pero también se solía usar bastante, especialmente en el caso de muertes prematuras como las de Próculo, a los 20 años.

De Hispania Epigraphica nº de registro 1781

Ciudadana romana.
¿Qué ocurre en el caso de una mujer romana? la composición sería:
NOMEN + FILIACIÓN
Iulia, Lucii filia Columba H.S.E.
Julia, hija de Lucio, Paloma. Aquí yace.
Ficha del epígrafe (nº1781)

Además, el que encargó esta estela -posiblemente el propio Lucio- añadió el epíteto cariñoso de COLUMBA (paloma) y la fórmula H.S.E. En ocasiones tienen praenomen pero aun siendo romanas carecen de tribu ya que no tienen derecho a voto. Esto nos presenta dificultades a la hora de estudiar epígrafes pues su composición es idéntica a la de las mujeres de condición latína. Tendríamos que rastrear a su esposo, padre o algún varón de su familia para saber su condición jurídica (si es que aparece en la inscripción o sabemos por alguna fuente quién es).

De Hispania Epigraphica nº de registro 8629

• Peregrino.
Así se designaba a cualquiera que vivía dentro de las fronteras del mundo romano y cuya condición jurídica era la de “indígena”. Salvo casos especiales como rendiciones por defección (traición), a los indígenas que pasaban a estar bajo control romano, tras el acto de conquista se les devolvían la mayor parte de las tierras de su municipio salvo una parte que pasaba a formar parte del ager publicus, el territorio que pasaba al control directo del Estado (por ejemplo las minas del poblado o una parte de las tierras más fértiles). Los integrantes del lugar pasaban a tributar para el Estado romano adquiriendo el estatus de “peregrinus”. La composición de un nombre peregrino consta de:
NOMEN +  ORGANIZACIÓN SUPRAFAMILIAR + FILIACIÓN
Reburrus, Pingancon, Melmani filius. H.S.T. Pupilius frater ac heres de suo faciendum curavit.
Reburro, de los Pingacos, hijo de Melmanio. Aquí yace. Popilio, su hermano y heredero, lo mandó construir.

Ficha del epígrafe nº8629

Como vemos tienen nomen y filiación como en el caso de los romanos, carecen de praenomen y cognomen y no tienen tribu. La organización suprafamiliar hace referencia a varios tipos de organización civil que no llegan al nivel de las ciudades greco-romanas. En este caso nos indica que perteneció a los Pingacos (no estamos seguros de si es su traducción correcta), que debió de ser una tribu indígena -no confundir con el concepto romano- de la zona de Coruña del Conde; Burgos, lugar donde fue hallada la estela. En ocasiones encontramos términos como gens, castelum u otros. Básicamente algo que indique el origen peregrino de esa persona, de cara a las tareas organizativas de los funcionarios romanos. Aparte del habitual H.S.E., el epígrafe nos aporta información sobre el oferente: su hermano y heredero Popilio, que señala bajo una fórmula que aparece en ocasiones (“faciendum curavit”, lo mandó construir) que fue él quien manda grabar la estela. Esta fórmula y la mención sobre el heredero hace pensar en una forma de reclamar la legitimidad de cara a la herencia. Es curioso pero fórmulas cariñosas como los ejemplos de la mujer y el hombre romanos, no suelen aparecer junto a menciones sobre el heredero.

De Hispania Epigraphica nº de registro 7373

Ciudadano Latino.
La ciudadanía latina se adscribe dentro de la peregrina (“in numero peregrinorum” según las fuentes) ya que los romanos querían dejar constancia clara entre ellos y el resto del mundo. Sin embargo, tuvieron que buscar una fórmula que otorgase derechos sociales, económicos y jurídicos a aquellos pueblos aliados de Roma (los “socii”; literalmente “socios”) bajo su control. No hablamos de reinos aliados o relaciones diplomáticas entre potencias, es una relación de dependencia, una relación clientelar entre el patrón (el Estado romano) y sus clientes (los socii, por ejemplo los samnitas). Mediante la ciudadanía latina se puede alcanzar la romana según las leyes vigentes. En algunos municipios al desempeñar correctamente una magistratura se obtenía la ciudadanía romana para él, sus padres, su esposa (habiendo contraído nupcias legalmente) y los hijos tenidos con ella. En otros casos, se podía acceder a la romana bajo el favor de alguna ley aprobada por los cónsules del momento: bajo la lex Gellia Cornelia a Pompeyo se le otorga el poder para conceder la ciudadanía romana a determinados personajes, entre ellos a Balbo “el mayor”, el que posteriormente sería hombre de confianza de César. La composición de un nombre latino sería:
PRAENOMEN + NOMEN + FILIACIÓN (+ COGNOMEN)
Publius Calpurnius, Luci filius, Rusticus. H.S.E. T.T.L.
Publio Calpurnio Rústico, hijo de Lucio. Aquí yace. La tierra te sea leve.

-Ficha del epígrafe nº7373-

Con la ciudadanía latina, cuando uno estudia un epígrafe, a veces resulta difícil catalogar al protagonista como latino o romano ya que en ocasiones los latinos usan cognomen (tria-nomina) y los romanos dua-nomina o incluso hay romanos que no ponen la tribu. El único rasgo diferenciador y que da la clave es la tribu. Sin más datos no podemos asegurar que P. C. Rústico fuese latino porque podría ser un romano al que no le han puesto la tribu a la hora de grabar la estela. De lo que sí estamos seguros es que en caso de figurar la tribu, sólo podría ser romano. El oferente mandó grabar dos fórmulas funerarias, H.S.E. que ya hemos visto y T.T.L. que aquí aparece acortada (por ahorrarse algunos denarios) y que normalmente aparece como S.T.T.L., Sit tibi terra levis -(que) la tierra te sea leve-.

De Hispania Epigraphica nº de registro 561

• Esclavos
Los esclavos pierden sus derechos y están a cargo de sus respectivos señores o instituciones. De hecho los señores solían cambiarles su nombre originario por otro más a su gusto o más comprensible en lengua latina. Los nombres griegos entre los esclavos estaban muy difundidos, sobretodo entre esclavos dedicados a la educación de los hijos de la familia o a tareas de escriba y se reconocen por la Y o la CH de sus nombres (Christinus). Los esclavos que están a cargo de una institución como un templo o el propio estado, desempeñando desde labores administrativas hasta de limpieza de calles, es muy común que su nombre sea el de Publicius (Público). Para la seguridad privada el tipo de esclavo más popular era hispano, galo o germano.

La composición del nombre de un esclavo es sencilla:
COGNOMEN (+ FILIACIÓN)
Germanus, Marini servus. Annorum XV H.S.E. S.T.T.L
Germano, siervo de Marino. A los 15 años. Aquí yace. Que la tierra te sea leve
Ficha del epígrafe nº561

Seguramente un esclavo de origen germano. Este caso es llamativo porque el dueño dedicó a su esclavo fallecido una estela más cara de lo habitual, luego debió ser apreciado por la familia. Nos aparece su filiación -muchas veces sólo se da su cognomen- que en el caso de un esclavo se da por el dueño y no por el padre (“siervo de…”). Marino, el dueño, añadió los años de su esclavo al fallecer y dos fórmulas funerarias comunes: Hic Situs Est que ya hemos visto y Sit Tibi Terra Levis (que la tierra te sea leve). En estelas anteriores hemos visto cómo los oferentes, a pesar del estatus más elevado del fallecido, no se tomaban tantas molestias.

De Hispania Epigraphica nº de registro 4400

• Libertos
Por último, los libertos son antiguos esclavos manumitidos (liberados) por sus dueños. Al ser manumitidos adquieren la condición jurídica de su amo (romano o latino) de tal forma que si son romanos adquieren automáticamente la ciudadanía romana, aunque inscritos en una de las cuatro tribus urbanas, de menor prestigio. El liberto adquiere el praenomen (si tiene) y nomem de su amo y la filiación se hace mediante la persona que le ha manumitido, que bien podría ser su anterior amo u otra persona con potestad para ello como el princeps imperator (vease el artículo “Imperium. Orígenes y evolución del término”). Si son manumitidos por un romano, se les añade la tribu. Hay que señalar que el ejemplo que viene a continuación es una excepción por su formula perfecta, lo normal es que omitan la tribu y que no tengan tria-nómina.
PRAENOMEN + NOMEN + “FILIACIÓN” + TRIBU + COGNOMEN
Gaius Gavius, Gai libertus, Sergia, Auctus. Annorum LXX. H.S.E. S.T.T.L.
Cayo Gavio Aucto, liberto de Cayo, de la tribu Sergia. A los  70 años. Aquí yace. Que la tierra te sea leve.

-Ficha del epígrafe nº 4400-
Nos encontramos con un antiguo esclavo llamado Aucto, que fue esclavo de un tal Cayo Gavio y que al ser manumitido por su señor, adquiere la tribu Sergia. Este dato es curioso ya que la Sergia es una tribu rústica y no urbana, seguramente la misma que la de su señor C. Gavio. Su muerte a los 70 años, la pertenencia a una tribu rústica y lo elaborado de su estela, nos lleva a pensar que Aucto podría dedicarse a tareas de confianza de C. Gavio y para nada físicas. No sabemos a que años fue manumitido por su señor pero solían serlo al final de su “vida útil”, o en casos muy excepcionales, algunos años antes si el amo estaba muy agradecido o era muy generoso.

Para reflexionar:

Hemos visto como a través de una inscripción de apenas una línea, podemos reconstruir la vida de un personaje y el tipo de sociedad en la que se mueve, su estructura jurídica-administrativa, la importancia de la posición social y cómo se refleja. Observamos detalles tan íntimos como el tipo de expresiones de cariño que dedican los familiares a sus difuntos, las frases “tipo” que se usaban en la época romana (antes del cristianismo, insisto),  e incluso las formas de reclamar una herencia. Aparte de esto… ¿podríamos hacer el mismo ejercicio con epígrafes actuales?


Para saber más:

Sobre epigrafía romana hay una extensa labor desde el siglo XIX para recopilar y catalogar de inscripciones. La más completa y antigua recopilación es el Corpus Inscriptionum Latinarum, conocido popularmente como CIL. Se puede consultar en cualquier biblioteca especializada. Desde hace algunos años también contamos con diferentes proyectos para crear bases de datos online, siendo E.A.G.L.E. (Electronic Archive of Greek and Latin Epigraphy) -Universidà di Roma “La Sapienza”-  el proyecto más importante ya que, a su vez, reúne las bases de datos más importantes sobre epigrafía griega y latina, entre ellas Hispania Epigraphyca -Universidad de Alcalá-, la web de referencia para la realización de este artículo. A destacar también la magnifica base de datos Epigraphic Database Heidelberg -Heildelberg Akademie der Wissenschaften- (incluida también en E.A.G.L.E.)