Ötzi. Reconstrucción de la vida en la Edad del Cobre.

julio 2, 2018 Escrito por: Tablilla De Cera - No hay comentarios

En este ocasión nos remontamos al pasado más remoto tratado en nuestros artículos hasta la fecha. Aunque ya hemos estado en el Neolítico de pasada, en esta ocasión nos quedamos en una época de tránsito entre el Neolítico y los inicios de la Edad del Cobre, concretamente en las fechas anteriores al año 3255 a.C., fecha en la que datamos la muerte de nuestro protagonista, Ötzi, el mítico hombre del hielo, la momia europea más antigua y mejor conservada encontrada en territorio fronterizo entre Austria e Italia, en los Alpes italianos, cuyo fatal desenlace nos ha proporcionado magníficos datos sobre la vida en el siglo XXXIII a.C. (IV milenio a.C.). Como ya hicimos en algún otro artículo (La Tablilla de Cera: El pecio de Ulu Burun: reconstrucción de una empresa comercial en el siglo XIV a.C.) y teniendo como punto de partida su muerte, vamos a tratar de reconstruir aspectos de la sociedad de Ötzi, hacer un estado de la cuestión actual y sobretodo ver como, a partir de su cadáver, es posible reconstruir aspectos relevantes acerca de su vida y la sociedad de su época.

Recuperación del hombre de hielo en el momento de su hallazgo.

Brevemente debemos mencionar el hallazgo y el contexto de su descubrimiento. Ötzi recibe su nombre por el lugar donde fue descubierto, los alpes de Ötztal (Alpes orientales centrales), cerca del pico de Similaun (3607 metros sobre el nivel del mar), en un valle transversal en el eje NE-SO hacia el lago Vernago, en el extremo occidental del actual parque natural Gruppo di Tessa. Su descubrimiento fue fruto del deshielo que posibilitó que la momia quedase al descubierto en un lugar de paso habitual para montañeses. Helmut y Erika Simon, el 19 de Septiembre de 1991, dieron con el cadáver y llegaron a intentar sacarlo de su prisión de hielo al pensar que se trataba de un montañero fallecido recientemente pero un examen más cercano les hizo sospechar que el difunto era un montañés un poco más antiguo de lo que pensaban a pesar de su estado de conservación. El cadáver fue trasladado a la Universidad de Innsbruck en Austria, aunque la diplomacia italiana, consciente de la aparente importancia del descubrimiento, trabajó duramente para demostrar que el fallecido lo hizo en suelo italiano, a tan solo 93 metros de la frontera.

Desde el año 1991 el cuerpo y los restos materiales de Ötzi no han dejado de ser estudiados por medio de un equipo multidisciplinar de profesionales, estudiando desde sus problemas de salud en vida, su fallecimiento violento, su impedimenta, tejidos y tecnología, así como aspectos de la vida ritual. Partiendo desde el momento de su muerte vamos a ir desarrollando todos estos puntos.

La hipótesis principal sobre la muerte de nuestro protagonista es el de un asesinato, sobre la forma en la que se lleva a cabo se ha escrito mucho desde 1991 hasta la fecha. Realizaremos primero un examen de todas las pistas (golpes, cortes, heridas) y nos detendremos después en sus últimos instantes de vida.

  • Ötzi cuenta con varios cortes y contusiones en el torso.
  • Tenemos cuatro tipos de sangre diferentes: La de Ötzi, la de un primer personaje “A” que deja un rastro en la capa de nuestro protagonista y la de un segundo personaje “B” en el cuchillo de Ötzi y otros dos tipos de sangre “C” y “D” en una misma punta de flecha del carcaj.
  • Un rasgón en la capa.
  • La muñeca y mano derechas presentan varios cortes.
  • Una punta de flecha alojada en el pulmón izquierdo que entra desde el omóplato.

Uno de los relatos sobre su muerte nos plantea la posibilidad de un asesinato ritual, no obstante no hay mayores pruebas y el cuerpo presenta signos de lucha y de haber dañado a sus oponentes en varias ocasiones, además, el combate a distancia con flechas no parece propio de ningún rito. Aunque quizás el rastro de la capa pudiera ser el de un aliado lo cierto es que aparece junto a un rasgón en la prenda, ¿un arma de filo?, por lo que el hecho de contar con 3 tipos de sangre diferentes pertenecientes a unos hipotéticos adversarios nos podría llevar a la posibilidad de una emboscada de la que Ötzi intentó escapar, hiriendo seriamente (o matando) a dos adversarios con el tiempo necesario para extraer la flecha en ambas ocasiones, un enfrentamiento violento, quizás un forcejeo que explicaría los daños en mano y muñeca derecha y finalmente un flechazo por la espalda que le acabaría produciendo la muerte.

No obstante no podemos quedarnos ahí, hay más:
Se habla de que Ötzi estaba solo pero la hipótesis de un personaje solitario no parece probable, no es la norma. Algunos especialistas hablan de una oscilación térmica propia del periodo en la zona alpina conocida como oscilación de Piora, quizás esto produjo una repentina tormenta que lo separó de su grupo. Esto debería de haber causado preocupación en nuestro personaje y la búsqueda para sobrevivir en el entorno hostil de la montaña, ¿hay forma de saber si Ötzi estaba preocupado luchando por su supervivencia? pues sí, si que contamos con algunos datos.

Reconstrucción de las ropas y útiles de Ötzi. Museo Arqueológico de Tirol del Sur (Bolzano; Italia)

El proceso de momificación natural del hombre de hielo ha permitido un examen minucioso de sus intestinos, de tal forma que podemos reconstruir su dieta hasta algo más de un día antes de su muerte. En su último día de vida, nuestro protagonista comió tres veces y aparentemente una dieta variada en cereal y proteínas, no parece que estuviese perdido en la montaña. Encontramos carne de ciervo y de rebeco en forma de tiras (una especie de tasajo o  el bacon actual) junto con legumbres y alguna especie de torta o salvado de trigo de escaña (hoy practicamente extinto pero que era habitual en las laderas montañosas europeas), además de frutos silvestres (endrino) y alguna raíz. El análisis de los restos de polen indican varios aspectos interesantes; el de trigo escaña estaba casi intacto lo que señala que era un producto fresco de esa temporada, mientras que los restos de endrinos pertenecían al momento de su recolección en otoño por lo que era un producto almacenado que transportaba, no que recogió por el camino. Así mismo el polen de árbol alpino que aparece en el intestino proveniente del entorno del momento nos indica la estación en la murió, probablemente primavera o comienzos de verano ya que los frutos de estos árboles florecen entre marzo y junio. Esta dieta aparentemente normal, con productos recolectados o cazados y una escasa presencia de productos que podrían ser de supervivencia (los frutos silvestres y las raíces) nos indican que tuvo tiempo para comer regularmente, con provisiones ricas en proteínas y cereal en lugar de recoger en su huida lo que le aportaba el camino (los frutos y raíces son apenas un complemento).

El dato de los dos disparos de flecha y la extracción de la flecha en ambas ocasiones, así como los cortes y contusiones no deben despistarnos. Los dos tipos de sangre en la misma punta de flecha nos habla, efectivamente, de sendos disparos a dos adversarios que o bien murieron o quedaron incapacitados ya que Ötzi pudo acercarse y extraer en ambos casos la flecha, esto indica que tuvo tiempo para ello en ambas ocasiones y que, por tanto, no debía estar necesariamente escapando de otros perseguidores. Además, la presencia de la sangre en la flecha y en la capa no tuvo que ser coincidente al flechazo final que recibe Ötzi en el pulmón, aparte de que el arco de Ötzi no está terminado, no pudo lanzar flechas en ese momento. No se puede probar y pudo perfectamente deberse a un combate o combates anteriores. Lo mismo ocurre con las heridas superficiales del torso que además pudieron deberse al día a día en forma de accidentes o algún que otro combate. Las heridas en muñeca y mano derecha si parecen recientes a juzgar por los restos de musgo (que tiene propiedades coagulantes) pero probablemente anteriores a su último día y no son graves. La herida que con toda certeza le produce la muerte es un tiro de flecha a traición, que entra limpiamente desde la espalda y perfora su pulmón causándole una muerte agónica. Esta hipótesis de un delito de traición o de odio es la más aceptada en las ultimas investigaciones ya que la momia conserva una serie de útiles de cierta importancia que nadie se preocupa de sustraer tras cometer el asesinato. No pretenden robarle, no es un asalto, simplemente alguien deseaba su muerte.

Nos hemos referido a los objetos que portaba nuestra protagonista, los enumeramos a continuación:

  • Un hacha de cobre con mango de tejo.
  • Un arco de tamaño humano por terminar.
  • Un cuchillo de sílex de mango de fresno con la punta rota y restos de sangre.
  • Un carcaj con capacidad para unas 14 flechas, de las cuales solo llevaba 2 terminadas.
  • Un raspador de sílex para separar la piel del animal de la carne sin romper la pieza.
  • Un perforador de sílex para perforar piel, hueso o madera.
  • Un par de lascas para retocar y afilar las herramientas anteriores.

Utensilios de Ötzi entre los que destaca el hacha de cobre (superior izquierda), el cuchillo de sílex y su funda (superior derecha), el resto de útiles de sílex (centro izquierda), cesta de corteza de abedul (inferior izquierda), carcaj (centro derecha), musgo y hongos (inferior derecha).

Apreciamos que las herramientas de sílex están desgastadas por el uso, no obstante nuestro protagonista tenía un equipo de útiles que trataba de conservar y llevaba consigo útiles para reparar y afilar el filo de sus herramientas de sílex. Existe por tanto el concepto de la posesión de objetos fabricados y de la necesidad de repararlos e intentar alargar su vida útil. Aparte de herramientas de piedra Ötzi porta un hacha de cobre, elemento que señala un avance tecnológico considerable ya que implica conocimientos de procesos metalúrgicos, de experimentación con materiales para buscar aleaciones más óptimas (cobre con arsénico o estaño), además de minas primitivas y una fábrica (un horno y herramientas para trabajar el material), no se trata ya de trabajar la piedra del entorno, el sílex, sino que existe una tecnología más avanzada, estática y en el que intervienen varias personas y varios tipos de personas (mineros, trabajadores y comerciantes, así como una élite que interviene controlando el proceso). Este desgaste en sus herramientas, así como el arco a medio terminar y dos únicas flechas completas ha llevado a pensar en la teoría de la huida de nuestro personaje, que al verse perseguido trataría de dar uso a sus herramientas sin pararse a fabricar nuevas y desgastándolas al máximo, ya que en la mayoría de casos ya no existe posibilidad de afilar más sílex sin dejar la herramienta reducida a la nada. Frente a esto tenemos los datos del ciclo regular de comidas durante su último día y la relativa buena cantidad y calidad de comida, que no coincide con las prisas de un fugitivo. Aparte del ciclo de comidas, su muerte de un flechazo traicionero e inesperado y que no exista saqueo de las posesiones de Ötzi parece coincidir mejor con un simple delito de odio pasional más que un asesinato premeditado convertido en persecución.

Es buen momento para situar a Ötzi en su contexto: La Edad del cobre, un periodo de paso entre el Neolítico y la Edad del bronce que podemos situar en el IV milenio y comienzos del III milenio a.C., aunque las fechas y el grado tecnológico varían según la zona. La Edad del cobre implica sociedades más grandes y cada vez más sedentarias, implica los procesos de producción que acabamos de mencionar y verdaderos núcleos urbanos fortificados como el de Los Millares en Almería, con una población de unos 1.500 habitantes apenas unos siglos antes de Ötzi (3.500 a.C.) (La Tablilla de Cera: Planificación urbana antes de Hipodamo de Mileto). Coincidente a Ötzi son fenómenos históricos tan destacados como el megalitismo atlántico, que vive su apogeo en este momento, o la cultura campaniforme y la cerámica cordada, un par de siglos después (2900 a.C.). Por ello debemos desterrar la idea de un hombre solitario, ya el hecho de su muerte a traición (la hipótesis más aceptada, recordemos), implica elementos pasionales y la tecnología metalúrgica implica una vida en comunidad. Además en Ötzi observamos la convivencia entre elementos tecnológicos de peor y mejor calidad, especialmente en cuanto a las puntas de flecha ya que si comparamos la flecha enemiga alojada en su pulmón frente a las dos flechas propias del carcaj, la primera es de peor calidad, prueba de ello es el hecho de que no intentasen recuperarla, frente la punta de flecha con dos tipos de sangre que recupera Ötzi en ambas ocasiones tras sendos flechazos.

Reconstrucción de la figura de Ötzi por los artistas Alfons y Adrie Kennis en 2011. Museo Arqueológico de Tirol del Sur (Bolzano; Italia)

Si tenemos en cuenta los materiales que porta nuestra momia de los Alpes, ¿podemos reconstruir el marco geográfico por el que se movió? también podemos hacerlo:
El sílex es un genérico para referirnos a un tipo de roca rica en sílice, que resultaba la más óptica para las sociedades prehistóricas y protohistóricas tempranas, pero podemos afinar más y observar que tipo de sílice tenemos entre las herramientas del hombre de los Alpes: el chert, una roca que entre los tipos de sílex no es el de mejor calidad pero si que es el autóctono, concretamente de la zona del Trento italiano, a poco más de 100 km al sur de los Alpes de Ötztal donde se encontró la momia. Sin embargo, su cuchillo que también es de roca de tipo chert, nos lleva un poco más hacia el suroeste, a los valles de la Lombardía limítrofes con la región de Trento, mientras que la flecha que le causó la muerte nos acerca a un punto intermedio entre ambos, el valle de Non. Estamos pues ante un eje este-oeste de unos 100 km y a unos 100 km al sur del lugar del asesinato. Pero nos vamos aún más lejos ya que la pieza de cobre, el hacha, pertenece a mineral de la Toscana a 300 km en dirección suroeste.
Pero hay más, ya que no solo podemos fijarnos en el lugar de procedencia del material sino que contamos con la posibilidad de observar las técnicas culturales aplicadas sobre el material: Sí, la materia prima es del norte de Italia pero, ¿bajo que influencia cultural se fabricaron?. Sobre las puntas de flecha, aunque tenemos una de peor calidad y otras de calidad superior, todas corresponden a la tradición alpina del norte de Italia. Su hacha es toscana tanto en material como en influencia. No obstante sus herramientas de sílex, a pesar de ser material del Trento y de la Lombardía, la influencia en su fabricación recuerda a yacimientos de la cultura Horgen, nada menos que en el norte de Suiza y hasta en la frontera sur alemana, a unos 400 km de distancia y con los alpes por medio.

Algunos de los tatuajes de Ötzi recorriendo la columna vertebral.

¿Qué más datos puede aportarnos la momia del Ötztal? el análisis forense de la momia mediante TAC y examen visual (aplicar técnicas invasivas destrozaría el cuerpo) nos da el cuadro clínico de Ötzi a la perfección. Estamos ante un varón de 1’59 m y 50 kg, de unos 46 años y en general, no andaba mal de salud para su edad y época. El análisis dental que siempre resulta interesante para los antropólogos forenses, confirma los aspectos geográficos que hemos visto con los objetos; Ötzi vivió en los valles del Trento/Tirol y no hay constancia en el examen de restos de la Toscana o de Suiza, así que si estuvo fuera de su región debió de ser de paso ya que no dejó restos en el esmalte de los dientes. Por tanto, para aquellos objetos cuya materia prima hemos indicado fuera de esta región (el hacha de la toscana), habría que pensar en la importación del producto y en una red comercial de la que Ötzi se vio beneficiado.
En cuanto a su salud, aparte de algunas caries y que empezaba a tener problemas de artrosis, quizás lo más grave eran sus problemas cardiovasculares, que quizás estuviesen causados por un tipo de garrapata que puede ocasionar este tipo de problemas en un estadio medio de la infección (enfermedad de Lyme presente en el cuerpo), aunque también es cierto que los últimos estudios realizados con las nuevas técnicas de escaner actual nos dicen que era genéticamente propenso a este tipo de problemas cardiovasculares. Por lo demás, tenía algunos problemas intestinales menores también causados por parásitos (lombrices), aunque eso sí, en el momento de su muerte no hay rastro de piojos o garrapatas en su cuerpo, no así en su ropas, que contenían un par de pulgas. Por último, mediante el análisis del genoma hemos sido capaces hasta de ver que era intolerante a la lactosa, aparte de pertenecer al grupo O+ y tener los ojos marrones.

Otro tatuaje, esta vez en forma de aspa en una articulación.

Los estudios médicos realizados en los primeros años tras el descubrimiento de la momia concluían contaminación por arsénico y esto se relacionaba directamente con el cobre, que como hemos visto se mezclaba con arsénico en el proceso de fabricación para conseguir resultados más óptimos. Esto llevó a pensar que nuestro protagonista pertenecía a la industria del cobre ya que la cercanía a los hornos de fundición conlleva esta contaminación por arsénico mediante la evacuación de los humos del proceso de fabricación. Primeramente esto nos llevaría a plantearnos la posibilidad de que Ötzi fuese toscano según la procedencia de su hacha pero este dato choca con el registro dental mencionado, que no sitúa al protagonista en la Toscana en ningún periodo largo de su vida. Estudios recientes, más modernos y minuciosos han llevado a refutar la teoría de la industria del cobre ya que la presencia de arsénico es especialmente destacada en las uñas pero en el resto de la piel los niveles no son destacables lo cual lleva a pensar que no se trata más que restos del trabajo de Ötzi con sus herramientas de cobre y como ya hemos visto parece ser que era bastante cuidadoso con ellas y realizaba mantenimiento periódico para tener sus útiles en buen estado.

Por último y enlazando con el tema médico, podemos mencionar algunos datos sobre medicina en la Edad del Cobre: Ya hemos visto como Ötzi se aplicó una pasta de musgo en la mano para frenar una pequeña hemorragia pero sus conocimientos médicos iban más allá ya que entre sus posesiones aparece el hongo del abedul, con propiedades antibacterianas. Sin embargo quizás lo más relevante sean sus tatuajes, 61 en total, pequeñas marcas en grupos de rayas paralelas (similar a nuestros códigos de barras por así decirlo) pero que no forman un dibujo general y sin embargo, si comparamos su disposición con el TAC, nos muestra una coincidencia entre los tatuajes y aquellos puntos donde la artritis que sufría es más acusada. Esta función mágico-terapéutica está sobradamente contrastada mediante la etnografía si hacemos una comparativa con otros ejemplos como las momias del Kurgán de Altai (Siberia), la de Chiribaya Alta (Perú), así como diversas tribus norteamericanas como los Yuki (California) o grupos sociales actuales como los Kayan (isla de Borneo). En todos estos casos la tintura del tatuaje se hace con hollín mediante carbón vegetal y se sitúa en la piel en aquellos puntos delicados como nos muestra el mapa de la artrosis de Ötzi.

Para reflexionar:

  1. ¿Conoces algo sobre el litigio entre Austria e Italia por la posesión de Ötzi?, ¿conoces el papel que juega la diplomacia internacional en la arqueología y las luchas diplomáticas por los restos arqueológicos?
  2. En el presente artículo, el trabajo de historiadores, antropólogos y arqueólogos se ve complementado por profesionales en teoría ajenos al gremio de la Historia. ¿Qué profesiones detectas en este equipo multidisciplinar?, ¿hasta que punto es importante esta visión multidisciplinar en el estudio histórico?.
  3. Resulta increíble la precisión del cuadro clínico que una momia en este grado de conservación puede ofrecernos con las técnicas actuales. Igualmente interesante es como un examen criminológico puede ayudar al estudio histórico, en este caso a la resolución de un asesinato del IV milenio a.C.
  4. Seguramente conocías la figura de Ötzi pero ¿que sabes o sabías sobre el contexto en el que vivió?, ¿pensabas realmente en una sociedad organizada con núcleos poblacionales importantes y las primeras industrias o tenías la idea de pequeños tribus neolíticas más o menos asentadas.
  5. En muchos de nuestros artículos insistimos en la idea de no entender los diferentes periodos históricos como compartimentos estancos. En este caso tenemos un ejemplos perfecto de una sociedad de tránsito que usaba materiales líticos propios del Neolítico final con los nuevos avances tecnológicos de la Edad del Cobre.
  6. ¿Conoces otros casos de momias naturales que hayan sido clave para entender la civilización de su época
  7. El caso de Ötzi es singular al tratarse de una momia única conservada de forma natural. ¿Cual es el modo de estudio habitual para las sociedades del calcolítico?

 

Para saber más:

La mayoría de lo que nos encontraremos son artículos tratando diversos aspectos genéricos desde diversas perspectivas y dependiendo del año y los avances, similar a lo que hemos tratado de hacer aquí. No obstante hay algunas aportaciones interesantes:

  • Pedrtti, A.; Ötzi, el hombre de Similaun. Arqueología, paseos virtuales por civilizaciones desaparecidas. 1996, ISBN 84-253-2959-0, págs. 114-119
  • Jiménez Brobeil, S. A.; Estudio antropológico de las poblaciones neolíticas y de la edad del cobre en la alta Andalucia. Universidad de Granada, 1988.
  • Garvin Arcos, L.; Acercándonos al mundo del tatuaje en la prehistoria: Un caso experimental en torno a los tatuajes de Ötzi. Universidad Autónoma de Madrid. Boletín de arqueología experimental 11 (2016).
  • En 2017 se estrenó un documental-película sobre Ötzi diriguida por Feliz Randau (en alemán): Iceman, the movie.