Tartessos. Mito y realidad.

noviembre 18, 2015 Escrito por: Tablilla De Cera - 3 comentarios

Tartessos. Cuna de occidente, la primera civilización del mediterráneo occidental, orgullo patrio, imperio antiquísimo, mítica ciudad aun por descubrir, sepultada por la tierra y la historia de forma misteriosa… nada más lejos de la realidad.

La idea general que tenemos de Tartessos (o Tarsis según algunas fuentes) es la de un reino situado en la desembocadura del Guadalquivir cuyo nivel de civilización era superior al del resto de protoestados europeos, algo así como un Egipto peninsular. Y si bien es cierto que algunas fuentes antiguas nos hablan de un reino tartésico como una cultura avanzada, con gran riqueza de minerales y que en algún momento desapareció, lo cierto es que no hay restos materiales que nos puedan confirmar su existencia y las fuentes escritas, siempre posteriores, son confusas al respecto.

¿De dónde viene la idea actual de Tartessos? A caballo entre el siglo XIX y el XX vivió Adlof Schulten, historiador, arqueólogo y filólogo. Schulten se interesó desde muy pronto por la arqueología en España y fue el principal impulsor de las excavaciones en Numancia (que ahora mismo están siendo reinterpretadas). Desde muy pronto se interesa por Tartessos y a modo de un nuevo Schlieman (el descubridor de Troya), busca en Doñana el mítico reino siguiendo los textos de Heródoto y Avieno.

Schulten jamás encontró Tartessos. Sí encontró numerosos yacimientos y restos materiales pero fueron desechados. Sin embargo sus investigaciones fueron publicadas y su legado perduró en historiadores y arqueólogos posteriores, todos ellos dedicados a la ardua e infructuosa labor de buscar la mítica ciudad. No se puede negar ni malograr las investigaciones de Schulten pero de una forma u otra condicionó a historiadores posteriores hasta prácticamente nuestros días, de tal forma que Schulten se convirtió en libro de cabecera para toda investigación acerca de Tartessos.

Teniendo esto claro, vayamos ahora a las fuentes analizando sucintamente cada una de ellas.

Una de las referencias básicas sobre Tartessos o Tarsis es el Antiguo Testamento donde encontramos frases como:

“En efecto, el Rey Salomón tenía naves de Tarsis en el mar junto con las naves de Hiram. Las naves de Tarsis venían una vez cada tres años y traían oro, plata, marfil, monos y pavos reales.” Libro de los Reyes 1,10-22
“Pero Jonás se levantó para ir a Tarsis, lejos de la presencia de Yahvéh. Bajó a Yoppe [el puerto de Jerusalem, hoy Yafo o Jaffa] y encontró una nave que iba a zarpar hacia Tarsis. Pagó el pasaje y se embarcó en ella para ir con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Yahvéh” Jonás 1,3
Tarsis era cliente tuya [referido a Tiro], por la abundancia de toda riqueza; plata, hierro, estaño y plomo daba por tus mercancías” Ezequiel, 27, 12

BARCO-FENICIO-MAZARRON-2

Pecio de Mazarrón. Barco fenicio hundido en las costas de Murcia. Vía: mazarrón.es

Hay decenas de referencias más pero nos quedaremos con estas tres. Tarsis aparece como un lugar de una riqueza mineral importante, aparentemente lejano, con el cual los israelíes y fenicios mantienen una relación comercial de algún tipo (en ningún momento hablan de comercio entre iguales). En la primera de las referencias tenemos a un personaje importante: Hiram I, rey de Tiro, monarca que convertirá su ciudad en la más importante de Fenicia, estableciendo además lazos diplomáticos y comerciales con el reino de Israel, ya que estos últimos necesitaban de la famosa madera de cedro del Líbano, en poder de los fenicios, y estos a su vez demandaban gran cantidad de cereal para abastecer la pujante explosión demográfica fenicia. Respecto a las “naves de Tarsis” se han interpretado como el tipo de embarcación que viajaba hasta Tarsis y dado que no queda claro si son naves tirias o israelitas se han establecido dos teorías:
A) Sabemos por otros textos que la alianza entre Hiram y Salomón abre el comercio a las naves fenicias a través del mar rojo y con ello se interpreta una posible localización de Tarsis en la península del Sinaí.
B) Por contra, la duración del viaje (3 años) y la variedad de productos (minerales, animales exóticos, etc.) hace posible la localización de Tarsis en la península ibérica. Los israelitas se beneficiarían del comercio mediterráneo en manos fenicias.

El segundo texto hace referencia al intento infructuoso del profeta Jonás de huir de Israel. Jonás debía de actuar como mensajero de Dios y advertir a los asirios de que debían arrepentirse o Yavhé destruiría Ninive, su capital. El profeta sin embargo, consciente de la fama violenta del pueblo asirio y a la vez temeroso de Yavhé, decide embarcarse hacia Tarsis. Observamos aquí como Tartessos aparece como un lugar lo suficientemente lejano como para que ni tan siquiera un dios pueda llegar, lo cual invalidaría la localización en el Sinaí. En el tercer fragmento, haciendo referencia a la caída de Tiro y por tanto hablando en pasado, volvemos a encontrar señales del fructífero comercio metalífero entre Tiro y Tarsis.

Otra de las fuentes sobre Tartessos es el mundo griego. Ya en su historia mítica encontramos varias referencias a Tartessos destacando por un lado el ciclo heroico de Heracles, quien en uno de sus trabajos debe robar el rebaño de bueyes de Gerión, personaje de gran tamaño y tres cabezas que rondaba al otro lado de las Columnas de Heracles que aparece en algunas fuentes como el primer rey tartesio.
Por otro lado, la mítica Atlántida aparece por primera vez en los Diálogos de Platón aunque según el texto el mito parece haberse transmitido por vía oral desde tiempos anteriores. Platón describe el lugar como una gran isla, más allá de las columnas de Heracles, de terreno escarpado a excepción de una gran llanura de forma oblonga y rica en recursos mineros y fauna animal. Esto llevó a que algunos investigadores asociasen Tartessos con la Atlántida, ésta es de hecho la teoría sostenida por Schulten y efectivamente las similitudes son evidentes y no será la única vez en fuentes antiguas que la península ibérica sea confundida con una isla. Sin embargo algunos historiadores actuales sostienen la teoría de la traslación de los mitos griegos, tema apasionante que trataremos en alguna otra ocasión pero que podemos resumir como un cambio geográfico de los mitos, esto es: en un primer momento el espacio físico de determinados elementos mitológicos griegos estaba situado en el Este y no en el Oeste como nos ha llegado a nosotros. Esto es comprensible si tenemos en cuenta que hasta los siglos VIII a.C. y VII a.C. cuando se coloniza Sicilia y el sur italiano, Grecia había vivido volcada hacia el Egeo y el Oriente. Por lo tanto no es descabello pensar que una primitiva mitología griega situase, por ejemplo, las Columnas de Heracles en algún punto del Mar Negro. La Atlántida por otra parte ha sido asociada muchas veces a la isla de Thera (actual Santorini), isla situada en el Egeo que hacia el 1600 a,C. sufrió una violenta explosión volcánica que hundió gran parte de la isla dándole su peculiar forma actual, lo cual podría encajar dentro de esta traslación de mitos.

Otra fuente de de importancia es el relato de Heródoto:

“Estos foceos fueron los primeros que hicieron grandes travesías por mar, y fueron ellos los que descubrieron el Adriático, Tirrenia, Iberia y Tartessos. Y navegaban, no en naves de carga, sino en naves de guerra de cincuenta remos. Una vez llegados a Tartessos se ganaron la amistad del rey de los tartesios, cuyo nombre era Argantonio, que ejerció el poder durante 80 años y vivió en total 150.

Schulten toma el texto a la letra sin pararse a considerar los términos. Heródoto emplea la palabra griega “basileus” que hemos traducido como “rey” pero cuyo significado es más amplio. El termino basileus podía actuar como genérico para designar algún tipo de jefatura de pueblos bárbaros y en origen, se asociaba también al personaje dominante de un grupo de parentesco. Además, el término “tiraneos”, que traducimos como “poder” (ejercer el poder), tiene la misma raíz que tirano, lo cual sugiere un gobierno no legítimo. La alusión a la longevidad del monarca es una confusión de Heródoto mezclando varios monarcas de nombre igual o similar.

tartessos mapa

Zonas del ámbito tartésico. Vía CEFyP

Si avanzamos cronológicamente en el tiempo destacaremos dos fuentes romanas. Por un lado el tratado entre Roma y Carthago del 348 a.C. donde ambos delimitan su zona de influencia y donde aparece como punto límite la población de Mastia Tarseion, ciudad más o menos identificada con la posterior Cartago Nova (Cartagena) y englobada según los estudios, dentro del antiguo ámbito de influencia tartesio. Por otro lado el poeta Avieno (siglo IV d.C.), quien en su Ora Marítima hace una descripción geográfica de las costas en verso, basándose en textos de autores que nos remontan hasta el siglo VI a.C. (Véase apartado “saber más”)

Citaremos por último fuentes variadas como la estela de Nora (Cerdeña) dedicada por un marino a su deidad protectora como agradecimiento por haber llegado a su lugar. En la estela aparecen unas letras identificadas en un primer momento con Tarshish pero investigaciones recientes ponen en duda esa interpretación y sugieren una referencia a la propia Cerdeña. Conviene añadir el dato de que a otro de los reyes míticos de Tartessos, Norax, se le atribuye la fundación de Nora, en Cerdeña.Aparece también Tarsis en la estela de Assarhaddon, de origen asirio pero precisamente por su origen se pone en duda que se trate del Tartessos peninsular ya que los asirios no tuvieron contacto con el mediterráneo occidental aunque por otro lado quizás tomaron el dato a través de contactos con otros pueblos de igual forma que los israelitas del rey Salomón.

Dejando las fuentes, pongamos los datos en su contexto.
Hemos hablado de Tiro, de los fenicios y de sus relaciones comerciales pero conviene hablar un poco más de ellos. Se ha debatido mucho acerca de la fundación de Gadir (Cádiz) y con ella el origen de la presencia fenicia en la península. Fuentes antiguas como Valerio Patérculo o Títo Livio sitúan su fundación entorno al 1100 a.C. pero la mayoría de hallazgos corresponden al siglo VIII a.C. aunque cada vez más se retrotrae la fecha conforme se descubren restos más antiguos. El debate gira alrededor del hecho de cada vez parece más probable que los fenicios fundasen Gadir y otros enclaves peninsulares y después fuesen fundando colonias y enclaves de oeste a este por todo el mediterráneo siguiendo el flujo de las corrientes en el mediterráneo, en lugar de la visión tradicional este-oeste. A este hecho le damos el nombre de conquista simbólica de los fines del mundo y es algo que apreciamos en otros pueblos mesopotámicos y podemos incluso llevar a la conquista americana, al periodo de colonización o incluso a la carrera por llegar a la Luna. Tiro conquistaba simbólicamente el extremo del mundo y con ello se hacía con el derecho simbólico para apoderarse de lo que existía entre ellos y ese extremo.

Sea como fuere la presencia de los fenicios en la península fue muy importante. Los fenicios establecieron colonias y emporios comerciales por todo el sur peninsular y hacia el interior, e inevitablemente tomaron contacto con los pueblos indígenas. La visión tradicional indica contactos comerciales de forma más o menos pacífica pero revisiones más recientes tratan de desmitificar el pacifismo fenicio advirtiendo la presencia de potentes murallas tanto en poblados indígenas como en las vecinas poblaciones fenicias.

Las fechas entre esta colonización fenicia y el mundo tartesico son coetáneas, ya hemos visto que los

Tesoro del Carambolo (Camas; Sevilla). Siglos VII – VI a.C.

contactos entre ambos pueblos eran claros. Volvemos ahora nuestra atención al comienzo de esta entrada, cuando Schulten, buscando la gran ciudad de Tartessos encuentra algunos yacimientos que desecha porque que no son lo que busca. ¿Qué encontramos en estos yacimientos? pues básicamente restos orientales y restos autóctonos, algo similar a lo que encontramos por todo el mediterráneo en estas fechas: objetos de tipo diverso (cerámica, bronces y orfebrería fundamentalmente) con tipos característicos del mediterráneo oriental por causa de la difusión de estos objetos por parte del comercio fenicio. Este fenómeno recibe el nombre de Periodo Orientalizante (siglos VIII y VII a.C.) y es lo más cerca que estamos hoy en día del mítico Tartessos. Sabemos que existen contactos anteriores al Orientalizante pleno, recordemos aquí la problemática sobre la fundación de Gadir, que aun siendo la primera colonia como tal, se piensa que hubo asentamientos anteriores al otro lado del estrecho en zona malagueña. En esta primera fase se establecen los primeros contactos y asentamientos fenicios (y lejos de tópicos pacifistas: los primeros enfrentamientos). En una segunda fase, ya con conocimiento de la riqueza metalífera y con colonias más o menos asentadas es cuando quizás podamos hablar de Tartessos.

La dificultad respecto a otros lugares radica en la no existencia de fuentes escritas directas. Tenemos las fuentes ya mencionadas, escritas a posteriori, y tenemos una escritura tartesia o del sudoeste sin traducción posible por el momento y localizada sobretodo en el Algarve y de forma marginal en Extremadura y sudoeste andaluz. Ninguna de ellas nos sirve para conocer realmente Tartessos. No queda pues sino interpretar lo que sí tenemos claro: Los restos materiales en la península (en abundancia) y la cultura que convivió con los tartesios y que conocemos bien: los fenicios. Así pues, los investigadores que se alejan de las hipótesis de Schulten (destacaremos aquí a los miembros del CEFyP) interpretan el mundo tartésico como una cultura indígena plenamente ligada al mundo fenicio.

Bien podemos aplicar a Tarsis o Tartessos el modelo de jefatura que se da en época protohistórica en diferentes puntos geográficos del mediterráneo. La diferencia radica en que la base económica cambia: Aplicamos un sistema de jefaturas indígenas donde la clase dominante no lo es por acumular grandes lotes de tierra sino por la propiedad de las minas debido a la intensa demanda de minerales por parte de las colonias fenicias vecinas para su comercio en el mediterráneo oriental. Por contra estas élites tartesias comienzan a obtener de los fenicios objetos de lujo que remarcan aun más su dominio sobre el resto de la población. Así, encontramos cerámica y orfebrería orientalizante en yacimientos indígenas como Tejada La Vieja, Huelva o el famoso tesoro del Carambolo (Sevilla). La caída de Tartessos vendría explicada por la propia caída de Tiro por parte de los babilonios, ya que monopolizaba el comercio tartésico. Al caer la red comercial fenicia de los tirios (lo que da lugar a la creación de importantes centros políticos como Cartago) y cesar la demanda de materias primas tartésicas, la propiedad sobre las minas pierde importancia a favor de la posesión de tierras de cultivo, lo cual hace que la clase dominante pierda parte de su poder. Podemos llegar a suponer que la presencia fenicia en el sur peninsular llegó en un momento en el cual la propiedad sobre la tierra no estaba tan establecida como en otras partes del mediterráneo y que el hecho de que las jefaturas giren entorno a la minería hace que al desaparecer la importancia de esta, el sistema, sin una clase terrateniente clara, se colapse y acabe desapareciendo dando lugar a otros centros de poder.

Para reflexionar:
1. ¿Cuál es la idea general qué tenemos acerca de Tartessos?, ¿se acerca o se aleja de la visión que acabamos de ver?
2. ¿La visión del artículo es algo conocido o por el contrario pasa desapercibido en el ideario de la sociedad?
3. ¿Cómo influye la mitificación de un hecho del pasado en la idea general de un Estado moderno?
4. ¿Cómo o por qué se construye esta imagen idealizada sobre Tartessos?
5. ¿Cuál de las dos versiones expuestas se comprende mejor desde un punto de vista de la lógica y la razón?, ¿cual es más agradable a nuestros ojos?
6. Antes de leer el artículo, ¿sabías que un texto como el Antiguo Testamento sirve como importante fuente histórica?
7. ¿Hasta qué punto pueden influir los anhelos y deseos de una persona, en el trabajo posterior de otros?
8. Antes de leer el artículo, ¿tenías la visión de Tartessos como integrado en el ámbito mediterráneo o como algo aislado?

Para saber más